LA EDUCACIÓN MECÁNICA
La educación mecánica comprende la adaptación de los órganos a todos los actos de la vida ordinaria, y la educación especial en vista de aptitudes especiales. La educación espontánea del niño empieza la obra que la imitación y la instrucción vienen luego a terminar. La escritura y el dibujo, que pertenecen a la enseñanza escolar, tienen una parte mecánica; lo mismo sucede con el manejo de los útiles y del aprendizaje de los muchos oficios que existen; y lo propio también para los juegos en que se ejercita el cuerpo. Para aprender a tocar un instrumento de música, hay que dar a la mano una educación especial. Puede compararse la educación de la mano con la de los órganos de la voz para aprender a hablar o a cantar; por fin, en el estudio de las actitudes graciosas existe también una educación de los gestos y de todo el cuerpo. Una de las ideas de la teoría de la primera educación dada a los niños en las escuelas de párvulos en Inglaterra, es desarrollar en aquellos los talentos manuales, es decir, enseñarles a hacer pronto uso de sus manos. Sin hablar de tal o cual arte especial, ya se sabe que no tenemos todos la misma habilidad manual en todas las pequeñas circunstancias de la vida, y que es una gran ventaja ser diestro. Sin embargo, este es un punto del que no puede ocuparse el maestro más que en vista de su enseñanza regular. Si tienen los niños interés en una ocupación manual, llegarán a tener mucha destreza; pero harían mal en permitirles que su entendimiento estuviese absorbido por trabajos inferiores, con detrimento de ocupaciones más elevadas.










