LAS CIENCIAS

LAS CIENCIAS

Si consideramos la ciencia en general, podemos decir, ante todo, que es la expresión más perfecta de la verdad y de los medios de conseguirla. Ella es sobre todo la que hace comprender bien al entendimiento lo que es una prueba, y cuánto trabajo y precauciones se necesitan para probar un hecho. La ciencia es el gran correctivo de la ligereza demasiado natural al hombre, que le lleva a admitir hechos y conclusiones desnudos de fundamentos. Nos hace comprender los diferentes medios de establecer un hecho o una ley en todos los casos posibles, y nos inspira una desconfianza saludable por toda afirmación desprovista de pruebas. Antiguamente, cuando la ciencia no había aun nacido, la mejor garantía de la verdad era la práctica, y hoy sucede lo mismo con todos los que no han recibido educación científica. Si no se tienen en cuenta las condiciones naturales, imposible es llegar en este mundo a resultados prácticos: para construir un dique capaz de resistir a una corriente, hay que calcular primero la fuerza de esta corriente; para cerciorarse de los servicios de un hombre, es preciso empezar por conocer los móviles a que obedece. Nuestro poder sobre el mundo material y sobre el mundo moral es directamente proporcional con nuestro respeto para la verdad, y con los medios que tenemos para conseguirlo. La mejor prueba de nuestros conocimientos está en sus aplicaciones prácticas; así es como los juzga el hombre de ciencia, y en este terreno, el hombre práctico y el científico se encuentran. El hombre práctico tiene un defecto: no busca pruebas más que en su propia esfera de acción; sabe muy pocas veces ir a buscarlas más lejos. Puede un hombre ser muy buen ingeniero, y estar al propio tiempo lleno de prevenciones sobre los sentimientos del hombre. Un legista distinguido no puede ser buen administrador. La ciencia tiene otro gran carácter más extenso en el modo de exponer los conocimientos generales o generalizados, la oposición entre lo individual y lo general, con los diversos grados de generalidad y las diferentes relaciones de coordinación y de subordinación que lleva consigo, siendo el alma del método que aplicamos a los hechos múltiples y complicados. Un entendimiento sin cultura confunde en un barullo inextricable lo general y lo particular, lo coordinado y lo subordinado. Es la ciencia que mejor nos hace comprender el método que debe seguirse para desarrollar un tema, yendo de lo simple a lo compuesto. Para examinar las ciencias en un orden metódico, podemos dividir en tres grupos las que se refieren al mundo exterior: las matemáticas, es decir la ciencia ABSTRACTA y DEMOSTRATIVA; las ciencias EXPERIMENTALES -física, química y fisiología; y por último, las ciencias de CLASIFICACIÓN, vulgarmente llamadas HISTORIA NATURAL. La ciencia del entendimiento pide ser considerada separadamente.